viernes, 17 de junio de 2011

RETOZOS EN EL PARQUE

Florecen las oportunidades en procura de una vida mejor. El bienestar de las personas resulta de esfuerzos creativos, buena inversión y manejo transparente, por parte de las autoridades en asocio del aporte diario por parte de los habitantes en cada lugar. El mundo genera una problemática particular que afecta, en grado sumo, la estancia y la convivencia. Crece el auge del estrés, la aparición de nuevas enfermedades y la tozudez de las que existen, la polución ambiental, la carrera enloquecida de la tecnología, con nuevos productos cada día que enloqueceny esclavizan, en fin, un sin número de situaciones que erosionan la normalidad.

El tema de las ciudades verdes, promueve los espacios urbanos para vivir mejor, con la intención de poder brindarles a los habitantes, condiciones reales para aumentar los niveles de satisfacción que les permitan vivir sin esa presión social que desespera, sin el estrecho cerco del desorden, la indisciplina y la carencia de servicios óptimos. En esa línea, la Unión Europea estableció el premio anual de la ciudad verde de Europa, que en 2010 fue Estocolmo, en gracia de que la totalidad de la población (unos 800.000 habitantes) cuenta con zonas verdes próximas a su vivienda, sus autoridades pusieron en marcha ambiciosos programas para optimizar la calidad del agua y el aire urbano, reducir la contaminación acústica o proteger la biodiversidad y en lo referente a combatir el cambio climático, se activan medidas para con miras a disminuir, en forma progresiva, se dejen de utilizar combustibles fósiles con la intención de que, a mediados de siglo, Estocolmo se convierta en una "ciudad de carbono cero".  

En Colombia, el Gobierno Nacional fijó políticas claras que recoge el Documento Visión Colombia II Centenario 2019, en el cual se dispone "4- Un estado eficiente al servicio de los ciudadanos "(...) Se pretende con esto, una sociedad más igualitaria, no solo en la distribución del ingreso y los activos que los individuos obtienen con su trabajo, sino de los bienes y servicios públicos que ellos utilizan -o deberían utilizar- en su vida diaria. Este objetivo se desarrollará con tres estrategias: a) cerrar las brechas sociales y regionales; b) construir ciudades amables; y c) forjar una cultura para la convivencia (...) Las ciudades amables de 2019 darán acceso adecuado a servicios, equipamiento y espacio público a la totalidad de sus ciudadanos, facilitarán el desarrollo de actividades económicas locales y regionales; generarán los vínculos necesarios entre vivienda, lugar de trabajo y servicios; brindarán más oportunidades para la recreación y el esparcimiento; respetarán la identidad cultural y el medio ambiente, y permitirán la convivencia pacífica."

Valledupar, en otros tiempos, se acercó a la amabilidad que se pretende. ¿Cómo estamos hoy día? Hay avances en materia de transporte y movilidad, por lo que se espera del plan estratégico, próximo a entrar en acción. Las oportunidades para la recreación y el esparcimiento no se ofrecen, a no ser que deba mencionarse la abundancia de estancos, diseminados por toda la ciudad, moteles y cada vez, menos espacio público, para caminar en el centro de la ciudad.

Es hora de accionar propósitos encaminados a optimizar los parques y las plazoletas, disponibles. Se anunció una esperanza con los famosos mega parques, que terminó en poco. Surge entonces, la posibilidad de que Corpocesar asuma el cuidado del parque los algarrobillos, enclavado en una zona populoso, con lo cual emularía lo que hacen otras corporaciones en diferentes ciudades. Solo así, se posibilitaría que la gentes, salga a los parques a moverse, conversar, jugar y cuando menos a orearse. Que los niños se tomen esos sitios y vuelvan sus retozos, como indicador inequívoco de que hay vida. Obras son amores...!

miércoles, 15 de junio de 2011

CERRO E' MURILLO

"Mole del cerro e' Murillo
Que viste a los españoles conquistar Valledupar
Testigo eterno y sencillo
De serenatas de amores en la historia del Cesar (...)"

Los versos trenzados en la hermosa melodía, evidencian la capacidad inspiracional de Santander Durán Escalona e identifican la hermosa mole que resguarda la ciudad, desde siempre. La grandeza de la hermosa Valledupar, se agiganta en los cantos sublimes de sus cantores, en el anfitrionismo de sus hijos y en progreso inmaculado que, propios y extraños, pretenden para ella.

En 1968, fue erigida en capital del novel Departamento del Cesar y, pese al embotellamiento geográfico de entonces, desde entonces avanza con paso firme hacia su consagración como tal. Con altibajos, dificultades y cíclicas cuotas de sangre, como centro inagotable de espinas en el sinuoso camino que debe conducir a la felicidad.

En romance permanente con el río Guatapurí, cuyas aguas descienden desde la sierra nevada de Santa Marta, constituye un marco excepcional para inspirar a poetas, compositores y quien quiera que se lo proponga, no sin desplegar por doquier, la magia que la caracteriza, Valledupar es un canto a la libertad, la ciudad de la eterna sonrisa -como dijera el gran Pòncho Zuleta-, la misma que Marciano Martínez, pinceló en su canto
"Valledupar prócera ciudad
Desde mi tierra que la quiero tanto
Le traigo un abrazo de paz y amor
Símbolo de confraternidad
Entre los guajiros y vallenatos
Que vibran al canto del mismo folclor
Donde se olvida la pena, el dolor
Con el trinar de un solo acordeón
Las mismas notas que un dia Pedro Castro
Bailó entre los brazos de un sentido amor
Las mismas coplas que el viejo Emiliano
Y Morales cantaron llenos de emoción (...)"

Estamos donde es!