martes, 3 de enero de 2012

LOS MENSAJES DEL GOBERNANTE

Gobernar es, un arte, una suma de actitudes, de acciones sinérgicas, de liderazgos con un norte signado por el líder mayor. Se traza una línea, un horizonte claro y se promueve el accionamiento de todo lo que asegure llegar al destino establecido y, de no ser posible, acercarse sin remedio.

Las motivaciones que mueven a cada aspirante, son un componente silencioso que, como todo lo que no se ve, es importante y casi siempre, determinante de los resultados. Por ello, en una sociedad como la nuestra, cuando se muestran dos o más caras, lo recurrente es que se presente en público un rosario de posibles soluciones a la problemática común y se expresen intenciones de favorecer a los más necesitados, pero las agendas ocultas reposan en el subconsciente, por lo cual una vez asumido el poder se hace lo contrario de lo ofrecido, para lo cual se acude, con notoria facilidad y desfachatez, a artimañas, mentiras y artilugios. Es entonces cuando la punibilidad pasa a ser la característica de los actos, actuaciones y anuncios, sin que sea necesario que se impongan las sanciones procedentes, porque en estos casos, se "aceita" la red dedicada a evitarlo.

Es verdad que hombres y mujeres, por naturaleza humana, tienen la necesidad de relacionarse, de vivir en comunidad, de unir voluntades, sueños y esfuerzos, para poder concretar, lo que se quiere, acciones con logros de alcance colectivo. Pero no lo es menos, que la manera en que se haga juega un papel indiscutible para estancarse, retroceder o avanzar. En los tiempos en que el médico Rafael Bolaño Guerrero, aspiró a dirigir los destinos del Departamento del Cesar, contó en público como le había llamado la atención la sencilllez de un hijo del recientemente fallecido Julio Mario Santodomingo y lo dicho por él, al recibir un homenaje, en el marco del festival vallenato, de la Asociación Colombiana de Reumatología: "he llegado a donde estoy no por el solo hecho de ser hijo de Julio Mario Santodomingo, sino porque siempre he elegido alternar, trabajar y relacionarme con personas semejantes a lo que quiero".

En orden con lo anterior, es evidente que el cómo lo hace es fundamental y no menos, con quién busca hacerlo. De ahí que una buena señal para vislumbrar cómo serán las cosas, es de quiénes se hace rodear el aspirante y luego el gobernante, cuando ya lo es.

Dos elementos a tener en cuenta en el arranque de la nueva administración municipal son, los anuncios del nuevo Alcalde, doctor Fredys Socarrás Reales y la composición de su gabinete. Ello marca un camino y da una idea de la capacidad del mandatario para iniciar la marcha de su gestión, como signo primigenio del desempeño de los estadistas.

Primero lo primero. Un anuncio vital del Alcalde es su compromiso de recuperar la confianza en la entidad y, sin decirlo, en la institucionalidad. La percepción pública fue afectada, de manera severa, por los hechos de corrupción en el tema del impuesto predial y en otras esferas de la administración, a lo cual se suma el estado financiero, sintetizado de manera peyorativa al indicar que las ollas están vacías. Mucho más importante la promesa de optimizar el sistema de recados y si fuere necesario, aumentar la carga impositiva, declarándose responsable de responder por su manejo transparente, austero y honesto y devolverlos en obras determinantes para la ciudad. A una nueva negociación social, más justa, equitativa y participativa, se compromete el burgomaestre.

Respecto de la conformación del gabinete, es destacable -en grado sumo- la participación de la mujer, en cargos de marcada importancia, la combinación de juventud y experiencia y el predominio del buen nombre en los escogidos. La designación del pacífico Luis Eduardo Gutérrez Aroca, como gerente de Emdupar, introduce el dedo en la llaga y lo sitúa en una oportunidad histórica para transformarla, hacerla eficiente, eficaz y efectiva. En sentido general, es un buen equipo y depende de las ejecutorias individuales y de convertir su paso por la administración, en un ejercicio constantes para imprimirle nuevos hábitos institucionales: prácticas de buen gobierno, trato decente, oportuno y efectivo a los usuarios y honesto proceder.

Dios está con nosotros. El doctor Socarrás Reales, viene de un hogar y un barrio, humildes pero dignos y hacedores de fortuna social con base en el trabajo. Que ¡cada día sea mejor su desempeño!